Primera sentencia que anula la compra de acciones del Banco Popular

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Primera sentencia que anula la compra de acciones durante las ampliaciones de capital del Banco Popular. El Juzgado de Primera Instancia número 11 de Oviedo ha dictado una sentencia —a la que ha tenido acceso El Confidencial— en la que anula una compra de acciones de banco dentro de la ampliación de capital llevada a cabo en 2016, así como tres adquisiciones posteriores. La resolución judicial, contra la que cabe recurso, condena a la entidad financiera, vendida al Banco de Santander por un euro, anula la compra de 5.000 acciones realizada por el denunciante entre junio y noviembre de 2016 por importe de 5.454 euros y obliga al Popular a devolver esa cantidad más intereses.

Por su parte, el demandante deberá entregar los títulos recibidos y abonar al banco el importe de los rendimientos de cualquier tipo obtenidos de ellos más el interés legal devengado desde su pago. Además, la sentencia declara nula una compra de obligaciones subordinadas por 30.000 euros realizada en julio de 2011 y obliga también a la entidad a devolver el capital suscrito y al demandante a pagar el importe de los rendimientos obtenidos por las mismas, informa EFE.

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La sentencia señala que existía una “notable diferencia” entre la situación patrimonial y financiera del Banco Popular, que determinó su intervención meses después, y la expresada en el folleto de la oferta pública, “donde se erigía en el banco más rentable del mercado español, si bien en atención a determinados parámetros”. Así, incide en que esa información “falseada o irregular” llevó al demandante a hacerse una representación equivocada de la rentabilidad de su inversión, dado que, sin solución de continuidad desde la finalización de la oferta, el banco desveló una situación “netamente distinta” hasta que fue intervenido y vendido por un euro a otra entidad, con pérdida íntegra de la inversión del actor.

Además, señala que el demandante, de haber tenido conocimiento del estado real de la sociedad, no habría invertido sus ahorros y que carecía de medios para conocer cuál era la real situación contable, al ser un pequeño inversor “sin conocimientos financieros”. Asimismo, advierte de que no se puede estimar el argumento de que la actuación del banco fue aprobada por la CNMV, dado que la superación de los controles de los organismos supervisores y de la normativa sectorial “no añade nada” al hecho de que el Popular presentó a los potenciales compradores de acciones “una imagen de solvencia que no se ajustaba en modo alguno a la realidad”.

Fuente: El confidencial

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